“La columna vertebral de cada comida marroquí — redondo, dorado, esencial.”
La historia
El khobz es el pan marroquí — una hogaza redonda algo abombada, de miga tierna y corteza fina y dorada, espolvoreada de sémola. Se come en cada comida, con cada tajín, salsa y sopa. Antaño, las familias preparaban su masa en casa y la llevaban al horno del barrio (ferran) a cocer — el panadero marcaba el pan de cada familia con un sello único. Muchas familias aún lo hacen, sobre todo en las medinas antiguas.
Origen: Por todo Marruecos
Prep.
20 min + 1h rise
Cocción
25 min
Raciones
2 loaves
Dificultad
Fácil
❧
Ingredientes
Para 2 loaves
harina500 g
sémola fina100 g
sal1 cucharadita
azúcar1 cucharadita
levadura instantánea7 g
aceite de oliva2 cucharadas
agua tibia300 ml
para decorar (opcional)sésamo
La receta
1
Mezcla la harina, la sémola, la sal, el azúcar y la levadura. Añade el aceite de oliva y el agua tibia poco a poco.
2
Amasa 10 minutos hasta que la masa esté lisa y elástica — debe recuperar la forma al presionar.
3
Divide en dos piezas iguales. Forma con cada una un disco de unos 2 cm de grosor. Colócalos sobre una superficie espolvoreada de sémola.
4
Tapa con un paño y deja levar 45–60 minutos hasta que esté algo hinchado.
5
Pincha la superficie varias veces con un tenedor. Pincela con un poco de agua y espolvorea sésamo.
6
Hornea a 220 °C 20–25 minutos hasta que dore por arriba y suene hueco al golpear por debajo.
Consejos del chef
La doble combinación harina-sémola da al khobz su característica corteza algo granulosa.
Hornea sobre una piedra de horno o sartén de hierro precalentada para la mejor corteza.
¿Sabías que…?
En la cultura marroquí, malgastar el pan es una falta de respeto. Si un trozo cae al suelo, se recoge, se besa y se coloca en alto para no pisarlo.
“La columna vertebral de cada comida marroquí — redondo, dorado, esencial.”
Prep. 20 min + 1h rise · Cocción 25 min · Raciones 2 loaves · Dificultad Fácil · Origen: Por todo Marruecos
El khobz es el pan marroquí — una hogaza redonda algo abombada, de miga tierna y corteza fina y dorada, espolvoreada de sémola. Se come en cada comida, con cada tajín, salsa y sopa. Antaño, las familias preparaban su masa en casa y la llevaban al horno del barrio (ferran) a cocer — el panadero marcaba el pan de cada familia con un sello único. Muchas familias aún lo hacen, sobre todo en las medinas antiguas.
Ingredientes · Para 2 loaves
harina500 g
sémola fina100 g
sal1 cucharadita
azúcar1 cucharadita
levadura instantánea7 g
aceite de oliva2 cucharadas
agua tibia300 ml
para decorar (opcional)sésamo
La receta
1.Mezcla la harina, la sémola, la sal, el azúcar y la levadura. Añade el aceite de oliva y el agua tibia poco a poco.
2.Amasa 10 minutos hasta que la masa esté lisa y elástica — debe recuperar la forma al presionar.
3.Divide en dos piezas iguales. Forma con cada una un disco de unos 2 cm de grosor. Colócalos sobre una superficie espolvoreada de sémola.
4.Tapa con un paño y deja levar 45–60 minutos hasta que esté algo hinchado.
5.Pincha la superficie varias veces con un tenedor. Pincela con un poco de agua y espolvorea sésamo.
6.Hornea a 220 °C 20–25 minutos hasta que dore por arriba y suene hueco al golpear por debajo.
Consejos del chef
La doble combinación harina-sémola da al khobz su característica corteza algo granulosa.
Hornea sobre una piedra de horno o sartén de hierro precalentada para la mejor corteza.